La DGT recuerda que hay que cambiar las luces del coche cada 40.000 kilómetros

Para que la conducción se realice en condiciones de seguridad, es importante prestar una especial atención a la utilización, mantenimiento y regulación de los faros, para conseguir, por un lado, disponer de luz suficiente y, por otro, no deslumbrar a quién circula por nuestra misma vía. En este sentido, la DGT señala, como consejos básicos, tres aspectos fundamentales a tener en cuenta por los conductores:

  1. El primero de ellos es cambiar las lámparas cada 40.000 km o cada dos años, ya que éstas van reduciendo su intensidad con el uso, por lo que deben sustituirse periódicamente.
  2. Además, a la hora de reemplazar las lámparas, dicho cambio se debe efectuar de dos en dos, debido a que su uso es simétrico en la mayoría de los casos.
  3. Por último, Tráfico destaca como necesario mantener siempre limpias las ópticas (faros y pilotos), para asegurar un haz de luz lo más efectivo posible.

Por otro lado, el uso obligatorio del alumbrado viene recogido en la Ley de Tráfico y Seguridad Vial en su artículo 43. De esta forma, todos los vehículos que circulen entre la puesta y la salida del sol, o a cualquier hora del día en túneles, pasos inferiores y, cualquier tramo de vía afectado por la señal ‘túnel’, deben llevar encendido el alumbrado que corresponda.

Durante el resto del día, también deberán llevar encendido el alumbrado las motocicletas, así como todos los vehículos que circulen por un carril reversible o en sentido contrario al normalmente utilizado en la calzada donde se encuentre situado, bien sea un carril que les esté exclusivamente reservado o bien abierto excepcionalmente a la circulación en dicho sentido.

Igualmente es obligatorio utilizar el alumbrado que reglamentariamente se establezca cuando existan condiciones meteorológicas o ambientales que disminuyan sensiblemente la visibilidad, como en caso de niebla, lluvia intensa, nevada, nubes de humo o de polvo, o cualquier otra circunstancia análoga.

“El buen estado del sistema de iluminación y señalización de los turismos resulta fundamental para garantizar la seguridad de los peatones y del resto de vehículos con los que convivimos en carretera.”