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RIESGOS DE CIRCULAR CON NEUMATICOS DESGASTADOS

Continental alerta de los riesgos de circular con neumáticos desgastados

La distancia de frenado a 120 km/h aumenta hasta los 100 metros si el vehículo dispone de neumáticos desgastados frente al uso de unos neumáticos nuevos

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La profundidad de la banda de rodadura de un neumático determina la cantidad de agua que un neumático puede absorber y dispersar en la zona en contacto con la carretera. Cuanto menos dibujo le quede al neumático, más probable es que se acumule agua y que se produzca aquaplaning, ya que el neumático pierde contacto con la superficie de la carretera. Cuando esto ocurre, los neumáticos ya no se adhieren al terreno, se desestabiliza la dirección del vehículo y se pierde la fuerza de frenado, lo que produce que el automóvil pierda el control.

Una prueba en un vehículo realizada recientemente por AutoBild ha revelado cómo el estado de los neumáticos aumenta dramáticamente la distancia de frenado en carreteras muy mojadas. La prueba se ha realizado con un VW Golf estaba equipado con neumáticos 225/45 R 17 de Continental, Goodyear y Michelin con diferentes profundidades de dibujo. Los resultados son impactantes.

El mejor resultado, tras una frenada a partir de 80 km/h con frenos antibloqueo, se logró con el neumático de Continental, que en una condición completamente nueva detuvo el automóvil en 25.8 metros. Con una profundidad de la banda de rodadura de 3 mm, la distancia de frenado se situó en 31.0 metros. Y con la banda de rodadura en el mínimo legal, es decir, en 1,6 mm, el automóvil finalmente se detuvo a 36,2 metros.

Las diferencias fueron aún mayores al frenar a una velocidad de 120 km/h. Con neumáticos Continental nuevos, el Golf se detuvo después de 59.1 metros. Con 3 mm de banda de rodadura, la distancia de frenado fue de 124 metros y con la banda de rodadura legal mínima, se necesitaron 154,9 metros para detener el automóvil.

Así, podemos afirmar que un automóvil con neumáticos nuevos es capaz de detenerse de forma segura antes de un obstáculo mientras que aquel que utiliza neumáticos con 1.6 mm de huella choca con el obstáculo sin ser capaz de frenar, aun viajando a 106 km/h.

Las conclusiones de los conductores que participaron en esta prueba fueron inequívocas: solo los neumáticos nuevos ofrecen la seguridad necesaria para circular por una carretera mojada. Con una profundidad de rodadura de hasta 3 mm el vehículo es capaz de frenar, pero por debajo de esto, los integrantes del vehículo corren peligro.

¿Qué hacer ante una tormenta eléctrica?

No bajar del coche, cerrar las ventanillas y apagar la radio, consejos básicos sobre qué hacer .

Cada año se dan en España un promedio de 1.300.000 descargas eléctricas, especialmente en el periodo estival comprendido entre junio y septiembre, según datos de la Aemet. En caso de verse en medio de una tormenta al volante de un vehículo es importante «mantener la calma» y seguir algunos «consejos que tienen su explicación científica»: no bajar del coche, cerrar las ventanillas y apagar la radio serían las tres recomendaciones básicas a los automovilistas que se encuentren con tormentas eléctricas este verano.

Además, en caso de decidir detenerse, se recomienda hacerlo en un lugar seguro, alejado de vallas metálicas, tendidos eléctricos o balsas de agua, y permanecer dentro del coche procurando no entrar en contacto con las partes metálicas del vehículo. Por otro lado, existen más posibilidades de que nos alcance un rayo si circulamos por carretera, alejados de la ciudad, que si lo hacemos en un núcleo urbano.

De esta manera, dado que en verano las tormentas eléctricas acostumbran a venir acompañadas de lluvias, es importante  revisar especialmente para esta época del año «los elementos del automóvil implicados en proporcionar una adecuada visibilidad bajo la lluvia», y más concretamente a las escobillas limpiaparabrisas y el sistema de iluminación del coche.

Asimismo, no se debe descuidar el estado tanto del sistema de frenos como el de la presión y dibujo de los neumáticos, «que ayudarán a afrontar con garantías nuestro trayecto si nos sorprende una tormenta este verano». Finalmente, adaptar la velocidad a las condiciones de visibilidad, el tráfico y las peculiaridades de la vía, evitando realizar maniobras bruscas e incrementando la distancia con el vehículo que nos precede para adaptar la frenada a un pavimento mojado, son otras de las recomendaciones importantes para los conductores que este verano se puedan ver sorprendidos por una tormenta.