NEUMATICOS Y TEMPORALES

Entre los consejos que se pueden convertir en rutina y que suponen el mantenimiento de los neumáticos en estado de revista podemos destacar:

– Comprobar la profundidad de la banda de rodadura y el desgaste irregular en las ruedas, lo cual probablemente se deba a un desajuste en el equilibrado y en alineación. A parte de dañar a las ruedas, afecta a otros aspectos físicos.- Comprobar la presión de las ruedas según las indicaciones del fabricante puede lograr una mayor eficacia y también un menor desgaste.

– La rueda de repuesto te puede sacar de un gran apuro en carretera, por lo que es importante estar pendiente de su estado. Sin embargo, muchos conductores han sustituido la rueda por un kit antipinchazos, el cual también debería revisarse. Cuando el coche tiene neumáticos run-flat, para rodar sin presión de inflado, recuerda que es una tecnología concebida para circular un máximo de 80 kilómetros, a velocidad máxima de 80 km/h.

– Conducir de una forma prudente y suave supone un mejor comportamiento del vehículo ante imprevistos, al igual que garantiza una mayor durabilidad.

– Los bordillos pueden provocar daños muy serios en los neumáticos. La carcasa puede sufrir roturas, grietas o roces profundos.

– Si es de esas personas que no utilizan el coche a menudo, hay que tener en cuenta que conviene hacerlo rodar varias veces al mes para no cargar siempre la misma parte del neumático.

– Independientemente de que el neumático no tenga fecha de caducidad, es imprescindible la revisión visual de un profesional para saber si es conveniente o no cambiarlos.

– Por último, tener a mano el contacto de tu taller de confianza garantiza una mejor asesoría sobre las necesidades del vehículo en cualquier momento. Es aconsejable que un profesional inspeccione el vehículo periódicamente, por si se detectan vicios ocultos o algún comportamiento extraño.